Valor

Se armó de valor, tomó el instrumental y pensó: -No puedo fallar, esta operación depende de mí, todos dependen de mí-. Con la tensión recorriendo sus brazos, realizó un primer corte en la zona exterior, apartó la piel y luego, sobre la herida abierta, ejecutó sucesivos, finos, y precisos cortes. Posteriormente atacó el resto de zonas. Finalmente se proclamó ganador del concurso de cortador de jamón ibérico.

Playa

Aquella era su playa. De la que un lejano y oscuro día había partido, dejando atrás todo lo que había conocido. Aquel era su verdadero hogar. Aunque todo era demasiado para una simple tortuga.

Fin

Las cartas estaban sobre la mesa y el sol ya se había puesto. Aquel sería su último día sobre la Tierra. El no era como los demás y afrontaba su trágico destino. Lo encontraron muerto con una sonrisa de vencedor.

Olvido

Yacía en la tercera planta de aquel hospital. Nadie sabía a ciencia cierta cuántos años llevaba en coma, ni si, despertaría algún día. Hacía tiempo que nadie lo visitaba. En realidad a nadie importaba ya. Sus seres queridos ya no existían.

Emulando a Kafka

Bernard. M., era un hombre tranquilo, solitario, alegre y divertido. Algunos decían que había triunfado en la vida, otros, los menos, lo envidiaban y lo tachaban de anodino e hipócrita. Por aquel entonces, M., vivía en un edificio de apartamentos para solteros, regentado por una señora de las antes, chapadas al modo antiguo.

Cierto día, M se despertó sobresaltado por un estrepitoso ruido del que no era capaz de determinar claramente su naturaleza o su procedencia. Con gran diligencia, vistiose y dirigiose con determinación a la plazuela que conducía hasta la puerta de su casa. Allí nadie parecía ser consciente de aquel sonido que él mismo seguía escuchando y que por momentos tornose insoportable.

Transcurrieron varias semanas hasta que finalmente…

La ola

Cuando empezaron a morir nadie dijo nada. Tal vez fuese por la falta de luz, tal vez por la ausencia de expectativas, o por la depresión generalizada. Nadie era capaz de explicar aquel extraño fenómeno, y tampoco ayudaba, el hecho de que la ciencia, en cualquiera de sus formas, estuviese prohibida.